Había una vez hace mucho tiempo, un grupo de amigos en una excursion, encontraron un gran paquete de droga abandonado por un grupo de narcotraficantes gays y transexuales, los amigos llevaron ese paquete hacia la zona roja donde la comerciaron y obtuvieron un descuento de por vida en un prostibulo conocido por muchos por sus peculiares strippers. Los amigos tenian raras fantasías incumplidas, algunos de ellos hasta eran vírgenes todavía y algunos con mas experiencia agarrando sus lubricantes y juguetes sexuales, hasta que llegaron los gays por su paquete de droga perdida y se los exigieron inmediatamente, pero estaba incompleta y los narcos gays se sacaron sus armas y los amenazaron con hacerlos sus esclavos sexuales, cosa que aceptaron sin oponer resistencia, se arrepintieron despues por la insaciable voracidad de la droga provocada en los amigos que descubrieron que los hacia gays. Pasó el tiempo y los gay narcotraficantes murieron accidentalmente y los amigos no sabían que hacer sin sus amores perdidos, así que decidieron buscar nuevas aventuras como ginecólos de ancianas. Una anciana virgen aun con ganas de tener alguna vez dentro de su cuerpo un buen y gran satisfactorio enorme pedazo de silicon para realizar toda clase de implantes de pechos, miró con ojos picarones las dos enormes, firmes y redondas como pelotas de playa, bolas de cristal; las pelotas de un caballo que estaba corriendo por las calles de la ciudad de Pompeya donde estaba un misterioso objeto cilindrico que concedia un misterioso poder para tener juventud eterna, juventud que la anciana deseaba; entonces fue por el objeto, lo tomo y lo introdujo dentro de su boca, saboreandolo cual si fuera un grande y suculento trozo de banano, de pronto y como por acto de magia se vio rejuvenecida, como si tuviera 23 años y con grandes pechos fue la mujer mas cotizada por todos como la mas dotada, entonces se propuso realizar su ejercicio de todos los dias, que
hacia que tambien...